Gestación subrogada en Ucrania

El proceso es duro en sí, y se pasan momentos difíciles que pueden afectar a la propia pareja.

Hay que estar unidos, ir ambos en la misma dirección y tener muy claro que el objetivo final, la recompensa, te compensará para toda la vida.

No se pueden tener prisas, se trata de una carrera de fondo; por desgracia no podemos ser padres de un día para otro, o simplemente en 9 meses como casi el resto de la sociedad, pero sinceramente creo que es tanta la ilusión puesta en las nuevas vidas que van a llegar, que si se pasa todo esto al final se sale hasta más reforzado.

De los profesionales con los que nos ha tocado compartir viaje, destacaría su humanidad.

No hay que olvidar que al fin y al cabo hablamos de seres humanos, de nuestros hijos, y es un tema muy delicado y que merece el mayor de los respetos.

En nuestro caso, siempre hemos encontrado esa palabra de apoyo, ese ánimo, ese consejo que nos ha ayudado a finalmente lograr lo que tanto deseábamos.

Por último, mi mejor consejo a todos los que se inicien ahora es que se dejen aconsejar.

Es decir, escuchar a los que saben de esto porque te van a guiar por el camino idóneo, aunque a veces ese camino parezca lleno de obstáculos.