La presente, se trata de la primera sentencia en España por la cual se constituyó la adopción del hijo del consorte, nacido por maternidad subrogada.

Dicho procedimiento judicial carecía de precedente alguno en nuestros Juzgados y Tribunales. Tanto Ministerio Fiscal como Juzgador, entraron  a valorar el hecho de si concurrían todos los requisitos para la constitución de la adopción, y no tanto en el hecho de que el nacimiento se hubiera producido a través de un proceso de gestación por sustitución.

En este caso, no se produjo por parte del Juzgador la solicitud de Comisión Rogatoria, la cual en otros procedimiento judiciales de adopción por maternidad subrogada han tenido lugar.

Así, el Juez en su Resolución dispuso que “En el presente caso se han cumplido cuantos requisitos establecen el Código Civil (arts. 175 y ss.) y el Código de Familia Catalán (art. 115 y ss.) habiéndose prestado los consentimientos y asentimientos legalmente determinados.

El menor nació en la localidad de Mumbai (India) siendo gestado a través de una maternidad subrogada. Ambos miembros del matrimonio decidieron de forma totalmente consensuada y voluntaria el recurrir a una maternidad subrogada en India y que una mujer de esa nacionalidad les alumbrara el hijo que ellos por medios naturales no podían tener. Todo el procedimiento de gestación por sustitución se llevó a cabo con estricto cumplimiento y legalidad vigente en India en esta materia.

El adoptado lleva conviviendo con los ahora adoptantes desde que nació prácticamente y la mencionada adopción parece lo más favorable para el interés del menor. DISPONGO: la constitución de la adopción del menor de edad,  XXX, varón, nacido en Mumbai (Maharashtra, India), el 5 de julio de 2010 a favor de Dª. XXX, quien pasará a llamarse XXX.”

Como decimos, se trata de la primera sentencia en España constitutiva de la adopción en un supuesto de maternidad subrogada, y trató de evitarse por parte de esta Firma Legal el que por el Juzgado se exigiera que la madre subrogada fuera oída en el procedimiento, en cumplimiento de lo previsto en nuestro Código Civil, lo cual se consiguió con la oportuna declaración notarial debidamente apostillada en el país de origen.

Siendo firme dicha sentencia, procedió a darse traslado al Registro Civil competente, al objeto de que la misma fuera inscrita, y consiguiendo de ese modo que el menor pasara a tener como segundo apellido el de la madre española y no el de la madre subrogada.