Hace menos de un año que nació nuestro hijo en Kiev, y ya lo tenemos inscrito en el Registro Central de Madrid, y con pasaporte español con el apellido de los dos. Nos parece increíble! Un sueño hecho realidad!

Cuando nació nuestra primera hija, hace 5 años y medio, debido a una atonía uterina, tuvieron que intervenirme y extirparme parte del útero, nunca más podría quedarme embarazada. Tenía solo 30 años y era nuestro primer hijo… de una gran familia numerosa que siempre deseamos tener. Aquellos momentos fueron muy duros…

Pero entonces, después de darle muchas vueltas, y de conocer decenas de clínicas, agencias y chiringuitos improvisados dedicados a la gestación subrogada, conocimos Global Life Law, a Joan, Olga y Marina. Y de su mano y gracias a la maravillosa clínica con la que trabajan, en poco más de 11 meses nació nuestro precioso bebe.

Nuestra gestante quedó embarazada a la primera, fuimos viendo crecer a nuestro bebe en las ecografías mensuales. Era emocionante el día que había ecografía, estábamos todos deseando llegar a casa para verla juntos una y otra vez, especialmente mi primer hija, que deseaba más que nada en el mundo ver nacer a su hermanito, ella abrazada la pantalla del portátil con un cariño y ternura imposibles de describir.

Tuve además la suerte de poder asistir al parto de nuestro bebe en abril. Precioso momento, pero también el más difícil!! No saber cómo agradecer a aquella mujer lo que estaba haciendo por nosotros… Se lo presente y enseguida nos fuimos a una sala a hacer un piel con piel con nuestro bebe… que a pesar del miedo que tenía a que pudiera sentir algo de rechazo hacia mí por no haberme oído y sentido durante los 9 meses de embarazo… desde el primer momento abrió los ojos y se durmió en mi pecho, sintiendo que era su madre.

Después de un mes en Kiev, precioso país que nos trató de maravilla, y del que disfrutamos al máximo con sus avenidas, la ópera, la gente, el buen clima primaveral y el ambiente de Eurovisión, la embajada nos dio sin problema el pasaporte y libro de familia de nuestro hijo. Era hora de volver a casa.

Una vez en España con todo el apoyo y cariño de la familia, amigos, colegio, trabajos y la gente que nos rodea, pronto olvidamos todo el proceso y como nació nuestro bebe. Ya no imaginamos la vida sin él. ¡Gracias a todos por haber hecho este sueño realidad!

Y si nos preguntasen si volveríamos a repetir la experiencia, sin lugar a dudas contestaría que ¡sii!! ¿¿Y que echamos de menos en todo el proceso?? En nuestro caso todo fue perfecto.

Mar y Javier.