La vitrificación de embriones

Como siempre decimos, un proceso de gestación subrogada no es más que un tratamiento de reproducción humana asistida, y en el mismo se llevan a cabo las mismas técnicas que en cualquier otro en el que no intervenga una gestante subrogada. A continuación trataremos de algo que sucede en la mayoría de los procesos, como es la vitrificación de los embriones.

Realizada la fertilización y obtenidos los embriones, a la gestante subrogada se le transfieren uno o dos de dichos embriones, y nos podemos encontrar que hayan un exceso los cuales se procede a vitrificar, para el caso de que se precisaran en un futuro si la anterior transfer no diera positivo, o por si los pacientes desearan volver a tener más hijos.

La vitrificación embrionaria es actualmente un método estándar destinado a la criopreservación de ovocitos y embriones, y aplicada a los embriones, la técnica arroja unas elevadas tasas de supervivencia, por lo que la inmensa mayoría de las clínicas de reproducción humana han adoptado la vitrificación como práctica habitual.

Gracias a ello, es posible realizar transferencias de embriones en diferido, es decir, vitrificados tras su obtención en un ciclo FIV para transferirlos al útero en un futuro, lo que puede resultar de gran utilidad.

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El proceso de vitrificación, evita la formación de hielo y, por tanto, dañar el embrión, cuenta con protocolos optimizados que aportan grandes mejoras a los tratamientos reproductivos, conservando intacto el potencial de implantación del embrión.

Puede decirse, que la tasa de implantación y los resultados clínicos con embriones vitrificados son equiparables a los conseguidos con embriones frescos. Tras la vitrificación el índice de embriones intactos, es muy alto, llegando incluso al 95%.

Otra de las ventajas de la vitrificación es el que se pueden obtener varios embarazos a partir de un único ciclo de estimulación ovárica, optimizando el provecho al tratamiento.

La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) recomendó en 2013 dejar de considerar la vitrificación/desvitrificación de ovocitos como un procedimiento experimental, lo cual duplicó el número de clínicas que ofrecieron esta técnica, el 90% de ocasiones por indicaciones no médicas.