La beta-HCG

Partiendo de la base que un proceso de gestación subrogada es un tratamiento de reproducción humana asistida, el proceso médico es el mismo que en cualquier otro tratamiento.

Realizada la transferencia embrionaria en la gestante subrogada, en un plazo de unos 10 días, aproximadamente, se llevará a cabo la prueba de embarazo en sangre, también conocida comúnmente como Beta.

Al quedar una mujer embarazada, su cuerpo empieza a producir la hormona del embarazo, llamada gonadotropina coriónica humana (HCG). La producción de beta-HCG empieza aproximadamente 8-10 días después de la concepción, cuando el embrión comienza el proceso de implantación en la mucosa uterina.

La beta-HCG se mide en los test de embarazo y su presencia determina la positividad de la prueba. Cuando los niveles de beta-HCG se evalúan por medio de un análisis de sangre su presencia debida a la gestación en curso se puede detectar ya desde 10 días después de la fecundación.

Si los niveles de beta-HCG bajaran, esto podría significar un aborto espontáneo, mientras que si los niveles tardan en subir o se mantienen bajo el umbral de normalidad podrían indicar un embarazo extrauterino.

Los niveles de beta-HCG pueden utilizarse también para la identificación de un embarazo múltiple debido a que en el embarazo gemelar y múltiple la beta-HCG puede tener niveles hasta 30-50%  más elevados de los que se registran en una gestación simple (de un solo bebé).