Cuando recurrimos a un proceso de gestación subrogada, ya sea con óvulos propios u ovodonación, siempre nos encontraremos ante un proceso de estimulación ovárica. Veamos a continuación en qué consiste dicha estimulación en la mujer.

En primer lugar, lo que el profesional médico aconsejará al paciente, paciente intencional o donante, es realizar el estudio de la reserva ovárica al objeto de saber cómo podrá reaccionar a la estimulación y si podrá obtenerse un buen número de ovocitos.

Durante el ciclo de estimulación, la paciente estará en contacto y bajo supervisión del equipo médico al objeto de poder como está respondiendo y para poder supervisar cualquier incidencia que pudiere surgir.

A lo largo del ciclo, y dependiendo del tratamiento realizado, será necesarias inyecciones subcutáneas en el abdomen, las cuales pueden ser llevadas a cabo por la propia paciente.

Con el transcurso de los días del ciclo, deberán realizarse varias ecografías o controles foliculares, normalmente cada dos o tres días, para poder ver cómo está evolucionando y respondiendo la paciente.

Cada control folicular comprende:

  • Una eco para conocer el tamaño del los folículos, y medida del endometrio.
  • Una analítica para determinar tus niveles hormonales.

La eco permite determinar que los folículos ganan tamaño adecuadamente, y mediante la analítica se conocerá la maduración folicular.

El ciclo de estimulación concluirá cuando el equipo médico considere que los folículos han alcanzado un tamaño y una maduración suficientes como para proceder a la punción, y con posterioridad poder llevar a cabo su fertilización con el esperma.