Tras el cierre de la gestación subrogada en India, a finales del año 2013 (accesible sólo a ciudadanos en cuyos países de origen se reconociera este tipo de gestación), Tailandia se convirtió en un destino muy solicitado, tanto por parejas heterosexuales como monoparentales y parejas homosexuales.

En dicho país no existía una Ley que regulara expresamente la gestación subrogada, y su situación era similar a India, donde se consentía de facto el proceso por parte de las Autoridades médicas.

No obstante, a mediados del año 2014, el país asiático prohibió la gestación subrogada comercial para ciudadanos extranjeros al aprobar su Asamblea legislativa una ley que también prohíbe el acceso a un útero subrogado a parejas del mismo sexo.

En la actualidad, tan sólo parejas heterosexuales casadas en las que al menos uno de sus miembros tenga la nacionalidad tailandesa pueden acceder a la gestación subrogada y sólo si no pagan directamente por ella.

Al cierre de Tailandia para procesos de gestación subrogada, contribuyeron dos casos que llamaron la atención, en uno, una pareja australiana que recurrió a un útero subrogado rechazó a uno de los gemelos nacido enfermo y se quedó sólo con el sano, dejando al otro con su madre biológica en Tailandia.

En el segundo caso, un acaudalado ciudadano japonés concibió al menos diez bebés con gestantes subrogadas.

Desde Global Law Spain no derivamos ni un solo cliente nuestro a Tailandia, ya que éramos conocedores de los peligros que podría entrañar un proceso en dicho. Pero sí que nos contactaron varias parejas solicitando apoyo jurídico, las cuales fueron bloqueadas tras el nacimiento de sus hijos en aquel país. En el caso de una pareja homosexual, tras el nacimiento de sus dos hijos, y hasta obtener sentencia estimatoria por parte del Tribunal Tailandés, y obtención de todos los documentos para poder regresar a España con sus hijos, pasaron casi siete meses, con todos los correspondientes perjuicios para ellos.

Siempre desde esta Firma Legal hemos aconsejado, y aconsejamos, que antes de iniciar cualquier procedimiento de gestación subrogada, se adopten unas mínimas medidas de seguridad legal, cerciorándose acerca de la legalidad vigente en el país de destino, sus requisitos, profesionales que intervendrán en el proceso, etc. Con un estudio previo de las circunstancias que pueden envolver nuestro proceso de gestación subrogada nos ahorraremos situaciones dramáticas y muy sensibles.