Tras el cierre de India para aquellos ciudadanos de países en que no se reconociera la gestación subrogada, otro de los destinos que se abrieron fue Nepal. Efectivamente, algunas Agencias y Clínicas de India optaron por seguir ofreciendo sus servicios para los pacientes vetados en su país, en Nepal.

En Nepal no existía ni existe ninguna Norma que regule la gestación subrogada, no se contempla la opción de dicha técnica de reproducción asistida, por lo que los derechos de todas las partes están completamente desprotegidos.

En las últimas semanas, el Alto Tribunal de Nepal dictó una Resolución por la cual se acordaba el cese inmediato de cualquier práctica relacionada con la prestación de servicios relacionados con la maternidad subrogada en aquel país.

Al hablar de gestación subrogada debemos siempre buscar las mayores garantías posibles para todos los intervinientes en el proceso, y por supuesto, no puede tolerarse la explotación de las mujeres en ningún caso. En estos momentos, y tras la Resolución del Tribunal Nepalí, existen padres intencionales que desconocen el estado de su gestante subrogada, ni saben cuales es el estado de su proceso, una situación desesperante en todo caso. Pero como siempre hemos sostenido desde esta Firma Legal, “no todo vale” y “no todo es permisible a la hora de intentar ser padres. La desesperación y angustia para aquellas personas con problemas de fertilidad puede ser elevada, pero no por ello es tolerable el recurrir a opciones alegales o incumpliendo abiertamente las Normas del país de destino.

Como siempre hemos recomendado desde Global Law Spain, a la hora de elegir el destino donde llevar a cabo el proceso de gestación subrogada debemos siempre elegir aquel en el cual la Normativa Jurídica del país de destino proteja plenamente los derechos de los padres intencionales, de la gestante subrogada y, por encima de todo, los intereses del nacido.

Resulta triste que países como Tailandia o Nepal veten sus puertas a la gestación subrogada, pero entendemos que este tipo de proceso debe quedar limitado a países donde exista una cobertura legal, donde no se permitan prácticas alegales y dudosas, y donde ética y Norma convivan en aras a la protección de todos los intervinientes en el proceso.